- ¿Sientes estrés y ansiedad debido a las presiones del día a día?
- ¿Te falta la energía y estás frecuentemente agotada?
- ¿Te sientes culpable por no llegar a todo? ¿Sientes que te estás dejando de lado?
- ¿Descuidas tu bienestar debido a agendas ocupadas?
- ¿Tu alimentación es poco saludable por falta de tiempo?
- ¿Te resulta difícil desconectar del trabajo y relajarte, incluso en tus momentos libres?
- ¿Te gustaría mantener la calma y saber a gestionar tus emociones ante cualquier circunstancia?
Si dispones de 10 minutos al día, te podemos ayudar. Por eso, te invitamos a seguir leyendo y conociéndonos.
Nos llamamos Judith y Mari. Juntas somos Meditandin. Ayudamos a madres a conectar con sus emociones, a recuperar su físico y la confianza que se merecen ellas y sus hijos/as con Alimentación Consciente y Meditación Mindfulness.
Mari Nieto
Empecé a formarme en Naturopatía (2009) lo que me dio una visión integrativa del cuerpo humano y de las patologías digestivas más frecuentes. Tras 4 años de formación, empecé el Máster de Alimentación Vegetariana (2013) pensando que igual esa sería la mejor forma de mantener el peso y mejorar las alteraciones del sistema digestivo. También estudié un Máster en Nutrición Deportiva (2015) porque creí que así encontraría la manera de abordar mejor la recomposición corporal.


Después de varios años pasando consulta, estudié Nutrición Clínica (todo lo que tiene que ver con patologías y una introducción al fantástico y apasionante mundo de la microbiota) y posteriormente el Máster en Neurociencia Terapéutica (2019). Adquirir este conocimiento sobre las alteraciones digestivas y la parte más psicológica relacionada con la comida, fue donde pude empezar a comprender, a sanar mi relación con los alimentos, con mi cuerpo, entender que es lo que me llevaba a la sensación de hinchazón y tener herramientas necesarias para combatirlo.
En el 2021 realicé un Postgrado de Microbiota porque mi curiosidad siempre me ha llevado a querer saber más, a aplicar aquellos conocimientos que adquiero en mi propia persona, para poder gozar de más salud, felicidad y de una buena relación con la comida y con mi cuerpo.
Judith Marti

Me llamo Judith y soy Instructora de Meditación certificada. Guío meditaciones desde las enseñanzas del yoga, el mindfulness y las visualizaciones. En mis formaciones también incluyo Inteligencia Emocional y Yin Yoga, disciplinas por las que también estoy certificada.
Me enfoco en adaptar la práctica de meditación a las inquietudes y búsqueda personal de cada estudiante y sobre todo a su estilo de vida para que pueda incorporarlo de manera natural, terminar haciéndolo un hábito y beneficiarse de todo su potencial.
Estoy certificada por Yoga Alliance y cumplo sus estándares. Soy formadora de Educación Continua YACEP y miembro de la Alianza Internacional de Mindfulness y Meditación (IMMA).




¿Por qué con Meditandin?
Empatía
Sabemos lo que significa que una situación te desborde, que las emociones se apoderen de tus respuestas y acciones y llegar a perder la confianza en una misma.
Metodología
Tenemos años de formación y experiencia, lo que nos permite acompañarte con técnicas y herramientas con las que ya ayudamos a muchas mujeres.
Compromiso
Nos comprometemos con tu transformación y objetivos. Estamos siempre a tu lado y nos tienes a tu disposición para cualquier duda o inquietud que tengas.
Los números hablan
A nivel mundial 8 de cada 10 personas se sienten desbordadas y están sometidas a estrés. El 42% de la población activa siente ansiedad, según la consultora española Afforhealth. Concretamente en Europa asciende a un 39% quienes están sometidos a altos niveles de estrés, según estudios realizados por Gallup.
Pero más allá de los números, lo más importante de todo ello, es que lo que sentimos baña cada palabra que decimos y cada acción que realizamos. Y las personas a nuestro alrededor, ya sean nuestras parejas, compañeros/as, clientes perciben y reciben esa tensión a través de nuestra relación con ellas.
Y… ¿Sabes quién más está afectada por todo ese torbellino emocional? Tu misma. Lo que puede llegar a fatigarte, a hacerte perder por completo tu centro afectándote a nivel personal y profesional.
¿Qué necesidad hay de seguir así?
¿Cambiaría algo si hablaras y actuaras desde el sosiego, la calma y la satisfacción? ¿Si gestionáramos nuestras emociones de la manera más adecuada a cada situación?
Definitivamente nosotras hemos comprobado que sí.
Conoce nuestras historias personales
De Mari
En casa recuerdo a mi madre en la cocina y yo ayudando a cortar el pollo. Recuerdo a mi abuelo explicándole con pasión cada uno de los platos que realizaba. Recuerdo el sonido de las teclas de la máquina de escribir porque mi abuelo escribía todas las recetas para no olvidarse. Y recuerdo el olor a sopa cuando me encontraba mal.
Son muchas las memorias que giran en torno a los alimentos en mi vida y estoy segura que en la tuya también. Aunque si tuviera que escoger un momento, el que más marcó, sin duda un antes y un después, fue mi relación con la comida durante mi adolescencia. Por aquella época tenía un sobrepeso importante, de hecho, mis estudios de dietética los empecé con más de 80 kilos.
Cuando me empecé a formar la ansiedad, la subida de peso, los castigos alimentarios y recompensas estaban conmigo. ¿Con la formación que tenía, y no era capaz de encontrar la solución?
Actualmente disfruto de la comida en todos sus contextos, no tengo molestias digestivas, no hay ansiedad, ¡Las culpas y los castigos han desaparecido!
De Judith
Hace muchos años el estrés laboral me hizo caer en un agujero negro desbordada de emociones que no podía comprender. Cuando estaba sola me sentía triste y cuando estaba acompañada de mal humor. Perdí unas cuantas amistades por contestar mal y todo ello me generó unos vértigos que me dejaron en la cama durante 4 semanas.
Entonces ni siquiera me planteaba que emociones como la tristeza o la ansiedad pudieran afectar tantos ámbitos de mi vida. Cambié de trabajo y me empezó a pasar lo mismo. Y no quería volver a estar enferma. Tenía que buscar la solución para conectar conmigo, saber qué sentía y cómo expresarlo de una manera adecuada.
Encontré la meditación y el yoga que desde la primera sesión me invadieron de una gran serenidad.
La meditación ha sido y es mi “medicina diaria”. No he dejado de practicar, he profundizado, me he formado en ello y enseño una meditación que funciona.